martes, 28 de octubre de 2014


En camino nuevo material. Un fanzine cortito a partir de bocetos y algunos dibujos viejos mezclados a modo de collage. Algo así como microrrelatos improvisados, pero en dibujo.

El nombre provisional es 'FuCK HARLEQUIN'.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Casi 500 seguidores, ¿eh?


Como muestra de agradecidimiento por los "casi 500" seguidores en mi página de Facebook, aquí están las cuatro páginas con las que colaboré en el fanzine Niños de Komodo, junto a Álvaro Nofuentes, Esteban Hernández, Ernest Graves, Carlos Santonja, Martín López y Elías Taño
Con texto final de Álvaro Pons y cubiertas a cargo de Marta Pina.


Podéis pillarlo AQUÍ por cuatro pavetes.






martes, 15 de julio de 2014

¡Ey, prestadme un poco atención! ¡Por favor!


¿Qué tal?

Han pasado unos días desde que comenté por Facebook que ya he terminado la etapa de bocetaje correspondiente a la novela gráfica en la que llevo inmerso desde...

(silencio doloroso)

¿Principios del año pasado? ¿Cuando aún no había terminado la carrera?
Dios mío...

Bueno, en realidad el grado de inmersión ha sido progresivo. Lo que al principio era un proyecto de improvisación que luego ya me auto-editaría "si eso" acabó en el triste abandono. Tan pronto como me di cuenta de mi incapacidad para improvisar más allá de las diez páginas para contar algo interesante, lo dejé para ponerme con Ratón Manía y el Capricho a color -sí, fue la primera versión-. Meses después comencé a llenar un par de cuadernos con lo que finalmente serían los diseños y el borrador de un guión que aún hoy día sigue sufriendo cambios.

 Hoy día que, como ya he dicho, he terminado de abocetar, plantear composiciones, ritmo narrativo, todo ese trabajo que acaba siendo casi invisible para el común de los lectores en caso de que lo hayas hecho bien.

Ahí está una de las dobles páginas más raras que he hecho hasta la fecha. Abocetada, claro.
Confío en que no entendáis nada de lo que ocurre.

¿Es mi caso? Diría que en este trabajo está el mayor de los empeños puestos hasta ahora. También creo fuertemente que uno tiene derecho a equivocarse, ¿eh? Sobre todo en sus primeras veces. Y  no es una coartada. La cuestión es ser honesto y no pasar por alto ningún error, incluso si eso implica comportarse como un neurótico de manual y anunciar la rendición una o dos veces por mes entre lágrimas y babas descontroladas. Decía Chris Ware que hay que aprender a convivir con la desesperación, y probablemente se refiere a algo así, aunque no veo necesario llegar a sus extremos. Soy demasiado joven y mi piel es muy tersa y brillante como para inmolarme por la causa del cómic.

Respeto máximo a este señor. Y por qué no decirlo: me fascina su cabeza en todos los sentidos.
Perdón.

Haciendo recuento de las páginas abocetadas y sin ninguna intención más que de arreglar o reformular aquello que no termina de convencerme -que no voy a añadir más páginas, que ya está todo contado-, han acabado saliendo más de 150 donde sigo probando cosas nuevas, porque es divertido y relativamente cómodo usar un medio expresivo como el cómic para experimentar. Una forma de experimentar es que al ser un trabajo de mayor envergadura, he tenido que armarme con un mayor número de referentes, que es como trabajan los autores: mirando el trabajo de otros, consumiendo todo tipo de sustancias dañinas y haciendo un calvario de la vida de sus seres cercanos. Es broma, nadie tiene por qué salir herido.



No voy a ponerme a hablar -iba a hacerlo- de referentes, nombres y motivos sin que nadie me lo pida, porque sería terriblemente pedante. Y que no se me da especialmente bien escribir, joder.

Perdón otra vez.

Iré subiendo alguna cosa, ya saben. Dentro de un tiempo.

Estoy abierto a preguntas y muestras tanto de afecto como de interés.

No sé muy bien qué he dicho con todo esto, pero sentía la necesidad de decir algo.
¡Saludos!

Una de nuevo material

Colaboración para Qué he hecho yo!
Historia completa aquí:

Nueva entrega de Mañana serás papá. Entrega #2.
Historia completa en TIK TOK.


Y algunas ilustraciones que hice como vía de escape:



sábado, 21 de junio de 2014

Terry a destiempo


Fulgencio Pimentel, la editorial, ha publicado Terry, primera entrega de una serie de antologías llamada Pilón. Como suele pasar, y al parecer esto es norma y seña de identidad, se le ve el mimo y la atención con que ha sido llevado a cabo. El fenómeno se reproduce a lo largo de 192 páginas sobre un papel que no te haces idea de lo bien que se lee, lo bien que huele y lo bien que se pasa de página. 

Una gozada de edición para enseñar cacho con 17 autores de 9 países, cada autor con una manera diferente de entender el cómic en su conjunto, cada uno interesante por distintas razones. Estoy tratando de ocultar mi admiración por algunos de los que considero referentes a la hora de hacer cómic y de tener razones para hacerlo pero es que estos son los nombres:


Muchos de ellos ya tenían material publicado con la editorial de Logroño. O lo han hecho entre la publicación de la antología y esta entrada tardía y mal escrita. O no han editado nada pero en Fulgencio Pimentel creen necesario arrojarles un poco de luz. Creo que es mi caso.

Y vamos a ello, que este es mi blog y me quiero un poco aunque no a todas horas.




En Terry hago aportación con una breve historia bajo el título de Tétanos. Es la realización de una vieja idea a la que decidí, tras unos años reposando, darle salida. La historia cuenta algo sobre la poesía en la tragedia humana, célebre, anónima e inevitable. También habla del sacrificio en vano. Creo que esta era la primera idea que quería tratar. El sacrificarse para absolutamente nada, o peor aún, que pese al sacrificio todo salga disparatadamente mal.

En cuanto al cómo contarlo, tenía claro que quería montar una especie de teatrillo en el que se iba a desarrollar toda la trama, manteniendo una perspectiva que mantuviera cierta distancia con los personajes, que luego se relacionaba bien con el hecho de ser  -al principio no iba a serlo- una historia muda, y esto a su vez con la estructura narrativa.


En fin, podría decir más cosas pero no voy a seguir dando la paliza. Ya impreso ha quedado mucho mejor de lo que imaginaba, y eso es un gran punto a favor del amor en la edición por encima de la comercialización.

Viva.